Los centros educativos privados y concertados llevan años reivindicando libertad de elección de los padres para escolarizar a sus hijos. Ahora bien, parece que sólo se refieren a algunos. Un matrimonio residente en Benicàssim está pasando una odisea para poder cursar a su hijo, con síndrome de Down, en algún centro no público de secundaria de la provincia de Castellón. Ha acudido a tres de titularidad privada y a uno concertado. Y de todo ellos ha recibido una negativa por respuesta. La razón: falta de medios.



Twitter
Digg
Del.icio.us
Slashdot
Yahoo
Technorati
Googlize this
Facebook
Meneame