Ataviado con vaqueros y zapatillas deportivas, esbozando una sonrisa de padre orgulloso, Steve Jobs ha presentado este miércoles al mundo el último ordenador que ha parido Apple, el iPad.
Ante un auditorio expectante, el delegado jefe de la firma de la manzana ha exhibido un elegante dispositivo extraplano y extrafino (tan sólo pesa 450 gramos) con una minipantalla táctil de 9,7 pulgadas, procesador propio desarrollado por Apple a 1GHz, diez horas de batería, mapas de Google Maps, reproductor multimedia, un cliente de correo similar al del iPhone , Bluetooth, WiFi, memoria flash de 16GB a 64GB... en resumen, un híbrido entre un ordenador y un teléfono inteligente que, además, puede ser empleado para la distribución de nuevos contenidos, como juegos y libros electrónicos.





